Psicól. Monica Gonzalvez: cuando la salud mental es solo un slogan en los servicios de salud
Publicado por Baluarte Progresista en
Psicól. Monica Gonzalvez: cuando la salud mental es solo un slogan en los servicios de salud
Publicado: ANEXO DIGITAL
¿Contradicción o discurso para la tribuna? ¿Cómo hablar de programas de Salud Mental dirigidos a la población cuando los propios funcionarios del sistema se están certificando por burnout o síndrome del quemado- luego de años de denunciar malas condiciones laborales sin ser escuchados? ¿Qué se diría de cualquier trabajo privado si una persona, cumpliendo seis horas diarias en contextos altamente complejos, no tuviera tiempo para ir al baño, ni quince minutos para descansar o comer?
Aquí no se trata de tareas mecánicas: se trata de atención directa a personas con realidades profundamente dolorosas, que muchas veces requieren más de una mirada compartida para dar respuestas éticas, sostenibles y responsables.
Se habla de «trabajo en equipo», pero en la práctica el profesional está solo en el consultorio, resolviendo situaciones complejas, con miedo a equivocarse. Y si se equivoca, la institución no asume que se sobrepasó la capacidad real de atención: se responsabiliza únicamente al funcionario.
¿Cuánto tiempo se toman las autoridades -mandos medios y superiores- para detenerse y pensar en las condiciones laborales de sus equipos? ¿Se evalúa la capacidad real de los dispositivos antes de lanzar programas?
¿O lo único que importa es el impacto «bonito» hacia afuera, aun cuando se sostiene con personal agotado y quemado? Si dentro de casa no se cuida, lo que se ofrece hacia afuera saldrá de la misma manera. Las direcciones cargan sobre los hombros de sus trabajadores la ejecución de programas, la atención directa y la sobreagenda.
Pero la persona es una sola: no se divide, no se multiplica para dar respuestas infinitas. Es profundamente triste ver cómo compañeros pierden la alegría de ejercer su profesión por un sistema mal gestionado, sin una mirada real sobre la salud mental de quienes lo sostienen.
Existe una frase clara y contundente: «No se puede dar lo que no se tiene.» ¿Cómo pueden los funcionarios ser sostén y contención cuando ellos mismos no son cuidados ni contenidos por quienes deberían hacerlo?
Si no cuido lo mío, es una ilusión creer que puedo cuidar hacia afuera.
Eso no es política pública: es maquillaje. Y mientras tanto, los más comprometidos caen en la trinchera. Es fundamental delimitar responsabilidades: El funcionario debe conocer su capacidad real de atención y no sobrepasarla. Todo lo que excede esa capacidad debe ser resuelto por la dirección. Para eso existe el cargo y la diferencia salarial. Hoy se trasladan decisiones estructurales a quien da la cara y está en la primera línea de atención. Eso no es justo ni ético. Cada cual debe hacerse cargo de lo que le corresponde. Cuando el funcionario se cuida, la responsabilidad vuelve al lugar que le corresponde. Y no olvidemos algo esencial: en el trabajo somos prescindibles, en nuestras familias somos imprescindibles. Trabajemos, entonces, y cuidemos realmente la Salud Mental.
Lic. en Psicología.
Monica Gonzalvez.